¿Qué es la realidad?

¿Qué es la realidad?

¿Qué es la realidad? Para mí fue difícil de discernir, creo por el simple hecho de que la realidad, en mi caso, no estaba formada tan sólo por cosas materiales, tangibles, físicas.

Mi realidad también estaba formada por sentimientos, emociones que vivía realmente junto  ellos, de tal modo que esa realidad que se me presentó en ciertos momentos, la apartaba de un plumazo y la convertía en una realidad inconscientemente ingenua.

Cuantas dudas, cuantas incógnitas, tenía que despejar. Me percaté, que mi modo de percibir la realidad, estaba vinculada activamente a mis pensamientos, a mis actitudes, a mis experiencias vividas.

Mi personalidad en ocasiones, demasiado positiva, tiende a evaluar de la manera que resulta más beneficiosa para mí, a los demás, sobre todo a los que me acompañan cariñosamente en mi viaje por la vida.

Creo que ello egoistamente me proporciona un bienestar personal, al deducir con mi mente positiva que los pensamientos y actitudes de mi mundo más cercano circulan según esos cálculos ingenuos, aunque en ocasiones fallidos, pues quedaron bien probados por la realidad.

Bueno parece que estas reflexiones que ahora hago en voz alta, tranquilizaron mi conciencia. Tampoco es tan malo añadir algo de ingenuidad. Durante periodos de mi existencia me llevaron a vivir mi vida de un modo más desenfadado, quitando esa dosis de tragedia, que el realismo puro y duro tiende a observar la misma realidad.

Esta ingenuidad me ha llevado a ver y sentir la vida con más felicidad, pero ahora era el momento de poner los pies en la tierra. Mi realidad era estupenda, tenía dos hijos maravillosos que habían abierto su caja de secretos.

Mis vistas desde Inocencia, habian recuperado la nitidez. El viento que soplaba tímidamente de poniente había despejado el ambiente brumoso y había bajado los humos a mi pedazo de Mediterráneo, que me regaló un amable buenos días. Cogí mis prismáticos y otee junto a la costa un pequeño bote de pesca con un viejo marinero al timón. Esa inesperada aparición, avivó mi maltrecha ilusión…

Fragmento del libro: Mis vistas desde Inocencia

Mi libro lo puedes adquirir en Amazon. es. Te dejo el link

https://www.amazon.es/vistas-desde-Inocencia-Sra-Murillo/dp/1543281923/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1488444185&sr=1-1&keywords=Mis+vistas+desde+Inocencia

Saludos

Gina Murillo

 

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Gina Murillo, el arte de la comunicación no verbal

Edición tapa blanda EUR 9,83
Edición Kindle $2.99
 

¿Esperar qué? Si todo está en ti: Comunicación no verbal. Emociones [Tapa blanda]

Gina Murillio Benedicto (Autor)

 

Reseña del editor

Yo con éste, mi nuevo libro: ¿Esperar qué? Si todo está en ti, he intentado entreabrir un resquicio hacia mi interior, profundizar, analizar, los secretos que la comunicación no verbal nos grita a voces, y como no, hacerme reflexiones en voz alta, no carentes de interrogantes. No me preguntes ¿por qué?, pero parece ser que es éste, mi signo ortográfico favorito. Bueno, quizá sea porque me encanta el reto, la magia de las emociones propias y ajenas. Me encanta la curiosidad, es ella, la que alerta mi imaginación; la que se encarga de comunicarme que la vida está en constante movimiento. Quizá sea ella, la curiosidad, la que curiosamente revela que cada uno actúa de un modo diferente ante la misma circunstancia. La que
me lleva a observar, a pensar, que nadie es raro. Probablemente porque cada uno de nosotros somos únicos. Quizá, sea ésta otra razón, la que me lleve a obtener como respuestas, más interrogantes en este incesante viaje, cuyo destino, la vida, en sus numerosas escalas, te avisa de que vivir es un verbo de acción. Asimismo, te comunica que tu relación, tu fuerza, en definitiva, tu existencia, hay que vivirla y no sólo imaginarla. Esas mismas escalas, son las que te enseñan, que la alegría es una buena compañera y que es su compañía, la que te proporciona sensaciones de bienestar, de paz, de sosiego, de armonía. Esas paradas, te recuerdan que tu vida no depende de si alguien viene o se va; te recuerdan que el único protagonista de tu vida eres tú. Te recuerdan que tomar el riesgo de ser tú mismo es apasionante. Te recuerdan que el desafío de la reinvención proporciona un subidón de adrenalina que te hace vibrar. Te recuerdan al fin, que tú eres el único propietario de esa llave mágica, capaz de abrir todas las estancias de tu existencia, y que por nada del mundo puedes dejarla escapar. Esas señales, esas voces que se desgañitan avisándote –avisándome– de que todos los trayectos de tu vida tienen un gran interés, pero que algunas veces mi sordera interior, no me permite escucharlas y los paso por alto. Sin embargo, otras, resuenan como un eco en mi interior, evocando a mi poder de decisión: elijo vivir por y no por casualidad. Elijo hacer cambios en lugar de tener excusas. Elijo estar alegre y no amargado. Elijo autoestima y no victimismo. Ese viaje a través del aprendizaje, en el que guardar el equilibrio, ayuda a soportar sin sobresaltos los contratiempos y enigmas cotidianos, en el que las respuestas, presumiblemente, caen a cuentagotas. En ocasiones, ese dosificador te hace recapitular e invocar a la paciencia. Una lección que tenemos que aprender desde el inicio de nuestros días… Practicar la paciencia cuesta lo suyo. Ese goteo lento de respuestas que te indican que, aunque digamos que estamos motivados para hacer un cambio, ello no significa que el cambio se produzca inevitablemente. Tenemos que encomendarnos a la infalible, costosa e ignorada… Perseverancia. Cuando creí que tenía respuestas, hallé en ellas más preguntas… ¿A ti no te pasa también? ¿Esperar qué? Si todo está en ti.

Biografía del autor

Nacida en Valencia, España. Universidad de Valencia. Dedicada al mundo de la moda , la imagen y venta en una cadena de boutiques. Actualmente, impartiendo cursos dedicados al estudio de la comunicación personal, como método para lograr un mayor conocimiento y desarrollo en el ámbito personal, social y professional. Gina Murillo 2014


 

La complicidad, mi sandwich preferidoUnas líneas… hoy Gina Murillo