Cuento contigo o contigo todo es un cuento

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Cuento contigo o contigo todo es un cuento

Todo es un cuento en el márketing político

¿Llegará el día en que la gente emplee las técnicas de la comunicación no verbal (las palabras silenciosas) para manejar a los demás?

Parece inevitable; pero ciertas personas siempre han manejado a otras. Siempre ha habido demagogos e individuos capaces de mentir. Puede ser que ahora se vuelvan más convincentes, más persuasivos y más hábiles para proyectar ante los demás, una falsa imagen de sí mismos.

Pero al mismo tiempo, nosotros también seremos capaces de captar las señales no verbales, de modo que los beneficios del demagogo no serán muchos ni duraran en el tiempo.

En el marketing político y de personajes públicos, todo está calculado y sus métodos apuntan a establecer una relación emocional. Los expertos dicen: “Las ideas mueven el mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos”

El lenguaje no verbal, es el que da voz a los sentimientos, emociones y actitudes y es por ello por lo que en ocasiones, a pesar de que nuestros oídos están escuchando ciertas palabras, que quieren transformarse en ideas, un simple gesto, una mueca imperceptible, un tono de voz, echan a tierra dicha idea, que con tanta elocuencia, tesón y perseverancia, han tratado de forjar en nuestros cerebros.

La tercera acepción del diccionario de la Real Academia de la Lengua para el término llorar lo define como “sentir vivamente algo”. Aunque en cierta manera estamos acostumbrados a que los políticos y personajes públicos tengan estudiada todas sus poses, gestos, ensayen hasta desfallecer todos sus movimientos y tengan sus frases medidas, también es verdad que a veces se sienten superados por las emociones repentinas y es entonces cuando muestran su lado más humano. Sometidos a una gran presión, el llanto se convierte en la vía de escape de las más diversas emociones: alegría, tristeza, impotencia, rabia, dolor. Es difícil olvidar el llanto súbito e incontrolado de la ministra italiana Elsa Forne, cuando tuvo que anunciar en el congreso italiano, la aprobación de duros ajustes y tuvo que explicar los tremendos recortes que iban a sufrir los ciudadanos. En está ocasión esas lágrimas derramadas, en lugar de demostrar debilidad, la hicieron más fuerte. La convirtieron automáticamente en una persona sensible a los problemas que afectan a los de a pie, generando con ello simpatía y complicidad, hasta incluso podemos llegar a pensar “está con nosotros”. Pero estos casos desgraciadamente son infrecuentes y con demasiada asiduidad, reiteración, continuidad cuando vemos expresar emociones intimas a los políticos y personajes públicos nos hacemos la siguiente cuestión: ¿qué se esconde detrás de una lágrima, una sonrisa, un gesto, un tono de voz? Quizá es: ¿una expresión, que denota una emoción, forzada, aleccionada, marcada por sus asesores?

En este enloquecedor escenario que es el mundo de la política y del famoseo, es importante aprender rápidamente a distinguir “lo real de lo ficticio”, “al que es del que parece ser”.

Conocer mejor la teoría de la comunicación no verbal y practicar la intuición, nos ayuda a reconocer en cierta manera, la enigmática y solapada en ocasiones, sincera y franca en otras, y siempre fascinante comunicación humana. Es una buena receta para descifrar la siguiente cuestión:

¿CUENTO CONTIGO O CONTIGO TODO ES UN CUENTO?

¿Ser o Parecer? El arte de la comunicación no verbal

Un saludo

Gina Murillo

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Gina Murillo, el arte de la comunicación no verbal

Edición tapa blanda EUR 9,83
Edición Kindle $2.99
 

¿Esperar qué? Si todo está en ti: Comunicación no verbal. Emociones [Tapa blanda]

Gina Murillio Benedicto (Autor)

 

Reseña del editor

Yo con éste, mi nuevo libro: ¿Esperar qué? Si todo está en ti, he intentado entreabrir un resquicio hacia mi interior, profundizar, analizar, los secretos que la comunicación no verbal nos grita a voces, y como no, hacerme reflexiones en voz alta, no carentes de interrogantes. No me preguntes ¿por qué?, pero parece ser que es éste, mi signo ortográfico favorito. Bueno, quizá sea porque me encanta el reto, la magia de las emociones propias y ajenas. Me encanta la curiosidad, es ella, la que alerta mi imaginación; la que se encarga de comunicarme que la vida está en constante movimiento. Quizá sea ella, la curiosidad, la que curiosamente revela que cada uno actúa de un modo diferente ante la misma circunstancia. La que
me lleva a observar, a pensar, que nadie es raro. Probablemente porque cada uno de nosotros somos únicos. Quizá, sea ésta otra razón, la que me lleve a obtener como respuestas, más interrogantes en este incesante viaje, cuyo destino, la vida, en sus numerosas escalas, te avisa de que vivir es un verbo de acción. Asimismo, te comunica que tu relación, tu fuerza, en definitiva, tu existencia, hay que vivirla y no sólo imaginarla. Esas mismas escalas, son las que te enseñan, que la alegría es una buena compañera y que es su compañía, la que te proporciona sensaciones de bienestar, de paz, de sosiego, de armonía. Esas paradas, te recuerdan que tu vida no depende de si alguien viene o se va; te recuerdan que el único protagonista de tu vida eres tú. Te recuerdan que tomar el riesgo de ser tú mismo es apasionante. Te recuerdan que el desafío de la reinvención proporciona un subidón de adrenalina que te hace vibrar. Te recuerdan al fin, que tú eres el único propietario de esa llave mágica, capaz de abrir todas las estancias de tu existencia, y que por nada del mundo puedes dejarla escapar. Esas señales, esas voces que se desgañitan avisándote –avisándome– de que todos los trayectos de tu vida tienen un gran interés, pero que algunas veces mi sordera interior, no me permite escucharlas y los paso por alto. Sin embargo, otras, resuenan como un eco en mi interior, evocando a mi poder de decisión: elijo vivir por y no por casualidad. Elijo hacer cambios en lugar de tener excusas. Elijo estar alegre y no amargado. Elijo autoestima y no victimismo. Ese viaje a través del aprendizaje, en el que guardar el equilibrio, ayuda a soportar sin sobresaltos los contratiempos y enigmas cotidianos, en el que las respuestas, presumiblemente, caen a cuentagotas. En ocasiones, ese dosificador te hace recapitular e invocar a la paciencia. Una lección que tenemos que aprender desde el inicio de nuestros días… Practicar la paciencia cuesta lo suyo. Ese goteo lento de respuestas que te indican que, aunque digamos que estamos motivados para hacer un cambio, ello no significa que el cambio se produzca inevitablemente. Tenemos que encomendarnos a la infalible, costosa e ignorada… Perseverancia. Cuando creí que tenía respuestas, hallé en ellas más preguntas… ¿A ti no te pasa también? ¿Esperar qué? Si todo está en ti.

Biografía del autor

Nacida en Valencia, España. Universidad de Valencia. Dedicada al mundo de la moda , la imagen y venta en una cadena de boutiques. Actualmente, impartiendo cursos dedicados al estudio de la comunicación personal, como método para lograr un mayor conocimiento y desarrollo en el ámbito personal, social y professional. Gina Murillo 2014


 

El escaparate: una ventana sigilosa, silenciosa capaz de generar sensacionesCoincidencia, un trágico giro del azar o Malévolo Karma?Yo Alma