Los sentidos dan voz a la comunicación no verbal

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Los sentidos dan voz a la comunicación no verbal

Uno puede decidir dejar de hablar, pero no puede dejar de comunicar. He hablado antes de este concepto, pero al exponer el impacto en los sentidos, su significado es más claro. Es innegable que captamos información con los cinco sentidos.

Hago un breve recorrido por los sentidos:

Vista: “Todo entra por la vista”, nos dicen. Eso realmente no es así. Pero sí es un hecho, que un altísimo porcentaje del impacto personal que se ejerce, es a través de los ojos. El 80% de la atención visual que se logre se centrará en la cara, especialmente en las expresiones. Pero no debemos olvidar que también entra por la vista, cómo se camina, cómo se ve físicamente, la apariencia personal, la ropa que se lleve, el peinado, los complementos; desde gafas, reloj, bolígrafo que se use… etc. Si sonríe o no, la pose y por supuesto los gestos en general.

Oído: éste es el segundo receptor más importante de la proyección personal. Las personas llegaran a una conclusión sobre cómo eres, basado también en cómo se habla, las palabras que se utilizan. Los temas que se tocan y otros aspectos de fondo que entran por los oídos. Pero también impacta, aspectos de forma, como el timbre de voz, acento, velocidad o ritmo al hablar, el volumen de voz, y por supuesto, el tono o el modo en que se dicen las cosas.

Tacto: cuando se da la mano, se efectúa el impacto más importante de dicho sentido. Se recibe información sobre las personas: de la calidez o seguridad del apretón, de la temperatura corporal e incluso de cuantos segundos quieres conceder a ese contacto. Pero hay otro aspecto del tacto, el modo en que se maneja las “distancias personales”. Si se invade innecesariamente al interlocutor, o si por el contrario, “guarda una distancia” mayor a la necesaria. Eso también es tacto.

Olfato: uno se puede ver bien, escucharse adecuadamente, tener un agradable manejo del contacto físico. Pero, si por alguna razón se desprende un olor poco agradable, el impacto positivo logrado se pierde al instante. Los olores corporales, perfumes… etc. Aliento… darán la voz de alarma a los interlocutores.

Gusto: éste es el más sutil e incluso el más complicado de medir. Sin embargo, se sabe que también entra en juego en el momento, en que nos interrelacionamos.

Los cinco sentidos dan voz continuamente a las palabras silenciosas, emitiendo constantemente mensajes a las personas que nos rodean.

Así que recuerda… “Somos actores constantemente en escena”

¿Ser o Parecer? El arte de la comunicación no verbal

Un saludo

Gina Murillo

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3 Comments

  • Norman Reeley on 9 julio, 2014

    Muy listo Gina… very clever ideas for practice in non-verbal communication.

  • Viri on 28 agosto, 2014

    No me había parado a pensar en la importancia de los sentidos en la comunicación y tienes toda la razón. Gracias Gina por hacerme reflexionar.

    • Gina Murillo on 29 agosto, 2014

      Gracias Viri por dedicarme tu precioso tiempo y por tu amable comentario. Hasta la próxima

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Gina Murillo, el arte de la comunicación no verbal

Edición tapa blanda EUR 9,83
Edición Kindle $2.99
 

¿Esperar qué? Si todo está en ti: Comunicación no verbal. Emociones [Tapa blanda]

Gina Murillio Benedicto (Autor)

 

Reseña del editor

Yo con éste, mi nuevo libro: ¿Esperar qué? Si todo está en ti, he intentado entreabrir un resquicio hacia mi interior, profundizar, analizar, los secretos que la comunicación no verbal nos grita a voces, y como no, hacerme reflexiones en voz alta, no carentes de interrogantes. No me preguntes ¿por qué?, pero parece ser que es éste, mi signo ortográfico favorito. Bueno, quizá sea porque me encanta el reto, la magia de las emociones propias y ajenas. Me encanta la curiosidad, es ella, la que alerta mi imaginación; la que se encarga de comunicarme que la vida está en constante movimiento. Quizá sea ella, la curiosidad, la que curiosamente revela que cada uno actúa de un modo diferente ante la misma circunstancia. La que
me lleva a observar, a pensar, que nadie es raro. Probablemente porque cada uno de nosotros somos únicos. Quizá, sea ésta otra razón, la que me lleve a obtener como respuestas, más interrogantes en este incesante viaje, cuyo destino, la vida, en sus numerosas escalas, te avisa de que vivir es un verbo de acción. Asimismo, te comunica que tu relación, tu fuerza, en definitiva, tu existencia, hay que vivirla y no sólo imaginarla. Esas mismas escalas, son las que te enseñan, que la alegría es una buena compañera y que es su compañía, la que te proporciona sensaciones de bienestar, de paz, de sosiego, de armonía. Esas paradas, te recuerdan que tu vida no depende de si alguien viene o se va; te recuerdan que el único protagonista de tu vida eres tú. Te recuerdan que tomar el riesgo de ser tú mismo es apasionante. Te recuerdan que el desafío de la reinvención proporciona un subidón de adrenalina que te hace vibrar. Te recuerdan al fin, que tú eres el único propietario de esa llave mágica, capaz de abrir todas las estancias de tu existencia, y que por nada del mundo puedes dejarla escapar. Esas señales, esas voces que se desgañitan avisándote –avisándome– de que todos los trayectos de tu vida tienen un gran interés, pero que algunas veces mi sordera interior, no me permite escucharlas y los paso por alto. Sin embargo, otras, resuenan como un eco en mi interior, evocando a mi poder de decisión: elijo vivir por y no por casualidad. Elijo hacer cambios en lugar de tener excusas. Elijo estar alegre y no amargado. Elijo autoestima y no victimismo. Ese viaje a través del aprendizaje, en el que guardar el equilibrio, ayuda a soportar sin sobresaltos los contratiempos y enigmas cotidianos, en el que las respuestas, presumiblemente, caen a cuentagotas. En ocasiones, ese dosificador te hace recapitular e invocar a la paciencia. Una lección que tenemos que aprender desde el inicio de nuestros días… Practicar la paciencia cuesta lo suyo. Ese goteo lento de respuestas que te indican que, aunque digamos que estamos motivados para hacer un cambio, ello no significa que el cambio se produzca inevitablemente. Tenemos que encomendarnos a la infalible, costosa e ignorada… Perseverancia. Cuando creí que tenía respuestas, hallé en ellas más preguntas… ¿A ti no te pasa también? ¿Esperar qué? Si todo está en ti.

Biografía del autor

Nacida en Valencia, España. Universidad de Valencia. Dedicada al mundo de la moda , la imagen y venta en una cadena de boutiques. Actualmente, impartiendo cursos dedicados al estudio de la comunicación personal, como método para lograr un mayor conocimiento y desarrollo en el ámbito personal, social y professional. Gina Murillo 2014


 

La imagen personal, no es algo superficialGallo y gallinasEl carisma y la personalidad