Las pinceladas del artista Nacho Murillo

Las pinceladas del artista Nacho Murillo

Nacho Murillo, artista plural, insólito, de una versatilidad arraigada. Un creador de objetos simples, cercanos y francamentes sugestivos.

El talento y el ingenio de Nacho Murillo comunican con éxito una amplia variedad de pensamientos y emociones haciendo que su obra goce de un cálido encanto así como de un sugerente atractivo..

En la trayectoria artística de Nacho Murillo siempre hemos podido observar la fascinación que le provoca un elemento cotidiano como es la taza, trasladandonos a esa relación existente entre el contenido y el continente.

La belleza de una obra de arte está estrechamente vinculada a su capacidad para estimular emociones entre la conjugación del artista y el espectador. Sus tazas, botijos y dioramas cumplen estos requisitos.

Me quito el sombrero ante tus tazas, sus colores, su disposición anárquica, su alegría, su empatía me agasajan con tanto calor humano…

Las tazas, esas vasijas con asas que abrazo a diario, calientan mis manos junto a la ventana al amanecer y acompañan mi soledad en las noches de insomnio.

Sí… y vosotras queridas tazas sois testigos mudos de charlas, debates, ideas… En fín, entrañables tazas, sois eso que no es poco para mí.

Nacho, tus dioramas y collages me invitan a la meditación… leo entre líneas una sugerente fórmula:

Revolución + Evolución= Arte

La revolución, ese pensamiento que se oculta entre la penumbra con la complicidad de la evolución. Ambas, transforman el ingenio en ideas, y pincelada tras pincelada colorean diferentes emociones, siempre bajo la mirada atenta de tus tazas, que rompen su silencio interpretando una coreografía al ritmo del blues cuando Murillo se metaforsea y cambia los pinceles por las teclas de piano.

Al admirar los botijos, no lo puedo evitar, los saco del cuadro, los pongo en acción…

Siento el tacto de esa moldeada arcilla que cuando caía el sol en el cálido verano dejaba en el balcón al relente de la noche, embebiendo el frescor, embebiendo los misterios de la luna.

Cuando la madrugada la hacía palidecer, el botijo rezumando rocío me invitaba a beber esa agua fresca, cristalina que deliberadamente dejaba que fluyera sobre mi escote, deleitándome de instantes, de momentos de libertad.

En fín Nacho, el arte es como los sueños, a veces, no son fáciles de interpretar pero siempre es apasionante intentarlo.

Exposiciones del artista Nacho Murillo

Beijing – New York – Arco Madrid – Valencia- Jávea- Mula

Un saludo

Gina Murillo

 

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