Gina Murillo

Ser o Parecer

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La timidez, ese miedo irracional…

La timidez es el miedo irracional de hacer lo que quieres. Es sencillo relacionar la timidez con la apatía y el mutismo con la indiferencia.

 Te dejo 12 pasos que seguro encontrarás interesantes para superar, la dichosa, temida pero existente timidez, en algún momento de nuestras vidas.

1/ A la hora de entablar una conversación, haz preguntas abiertas que no se contesten con un cortante sí o no. Como: ¿qué opinas de esto o aquello?  Normalmente a las personas les gusta dar opiniones, de este modo,  se centran en sus palabras, tu tensión pasa desapercibida y te da tiempo a relajarte y ganar confianza.

2/ Usar más el tú y menos el yo, de este modo se consigue que la atención se fije en la otra persona

3/ Centrarse en el momento presente, el instante que estás viviendo. No pienses en fracasos anteriores o qué ocurrirá después. Mantén tus cinco sentidos en lo que está aconteciendo en el preciso momento y no te olvides del sexto sentido, “la intuición”, que te ayudará a percibir las situaciones y conocer mejor el mundo que te rodea.

4/ No hay que avergonzarse cuando recibas cumplidos. No te sientas incómodo porque alguien te diga algo positivo, ni intentes negarlo, disculparte o restar importancia. Lo mejor es agradecerlo y mantenerlo en tus recuerdos. Siempre ayuda a mejorar la autoestima. Hazlos tú también, a todos, nos gustan las palabras agradables que se vierten hacía nosotros.

5/ Rodearse de gente positiva, es la mejor opción. Estar con gente que critica y se limita a ver lo negativo, nunca ayuda a mejorar la autoestima y por supuesto menos a superar la timidez.

6/ Con respecto a la comunicación no verbal: es muy importante mantener el contacto visual. No es agradable mantener una conversación con alguien que se limita a mirar lo que le rodea, como si no le interesara lo que escucha o le aburrieran sus palabras y menos aún cuando te limitas a mantener la cabeza gacha, con la mirada fija en el suelo. No te preocupes por el parpadeo de los ojos, cuando te relajas, desaparece.

7/ Reírte con naturalidad, carcajearte si realmente la ocasión lo merece. Nunca hay que tener vergüenza de reír abiertamente, si consideras algo divertido. La risa siempre relaja y deja un buen sabor de boca a la situación. “Una sonrisa cuesta muy poco y produce mucho, dura sólo un instante pero perdura en el recuerdo”. – Charles Chaplin.

8/ El manejo de las manos, mostrando expresividad, ayuda a que los demás mantengan el interés en lo que estás diciendo y por supuesto, nunca olvidar mantener la espalda erguida y el pecho fuera, estas posiciones denotan vitalidad y dinamismo.

9/ Con respecto al tono de voz, toma la costumbre de saludar siempre, cuando entres en un lugar con un tono que puedan escucharte. En una conversación no hables de un modo acelerado, vocaliza. Cambia el timbre de voz para expresar diferentes momentos. Todo se puede conseguir, sólo es cuestión de práctica. Más pronto que tarde lo harás tuyo.

10/ Mírate al espejo cada mañana, sonríe, arréglate bien, toma tu tiempo, planifica tu día de forma positiva y di: “me siento genial”.

11/ Toma riesgos, es muy estimulante conquistar temores.

12/ No tengas miedo al rechazo, es inevitable, no se puede agradar a todo el mundo.Trata de vivir la vida con tus propio ojos, no te quedes en el sofá viendo cómo pasa la vida a tu alrededor. Toma iniciativas, y si fracasas, “ésta es la vida” comienzas de nuevo

Como conclusión: dar guerra a la timidez requiere práctica, pero definitivamente vale la pena el esfuerzo. Ten claro que conquistar la timidez, te abre las puertas a la gran oportunidad de ser “tú mismo”.  Como dice mi buena amiga Virginia Noguera, en ocasiones, sólo hacen falta “20 segundos de coraje”, para echar hacía delante. Tuya es la decisión.

“La timidez: es una condición ajena al corazón, una categoría, una dimensión que desemboca en la soledad”. – Pablo Neruda

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Un saludo

Gina Murillo

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Gina Murillo, el arte de la comunicación no verbal