La curiosidad…

La curiosidad…

La primera y más simple emoción que descubrimos en la mente humana es la curiosidad.

La curiosidad es una fuerza impulsora de la inteligencia, es la tendencia a explorar, experimentar e indagar algo que se considera nuevo. Es un instinto natural ventajoso para la supervivencia, para la reinvención, ya que empuja a buscar información y a interactuar. La curiosidad facilita la creatividad, la intuición, el conocimiento de sensaciones, emociones, sentimientos, actitudes, de uno mismo y por consiguiente de nuestros semejantes.

La curiosidad,  es la que nos lleva a  experimentar, aventurar nuevas sensaciones que vamos adosando al bagaje personal. Es un gran valor, abre puertas a la vida.

En ocasiones por miedo rechazamos este valor. Nos resistimos a abrir los ojos y mirar lo que ocurre a nuestro alrededor, quizá sentimos reparo a fracasar, a saber más sobre algo que intuimos nos va a dañar. A veces, simplemente, sentimos recelo a descubrir nuevos sentimientos, emociones, actitudes, sueños, caminos, que nos hagan emprender otras rutas y alejarnos del rebaño.

Pero sin lugar a dudas, sin la curiosidad, muchas de las cosas que hoy día conocemos, y facilitan nuestra vida cotidiana, jamás hubieran existido.

La curiosidad, es mi fiel compañera de vida. Mi última curiosidad fue adentrarme en la enigmática y solapada en ocasiones, sincera y franca en otras, y siempre fascinante comunicación humana.

Soy de la opinión que las palabras en ocasiones, caen en el olvido, se las lleva el viento; son los gestos, las miradas, sonrisas, sensaciones, emociones las que perduran en el tiempo y las que nos llevan a recordar un momento u otro. Es por ello por lo que, en mi opinión, la valiosa curiosidad me llevó a estudiar más a fondo la comunicación no verbal, esas palabras silenciosas que suben de volumen, alterando y dejando al aire emociones, sensaciones, sentimientos, actitudes.

Mi intención con esta entrada, es alimentar vuestra curiosidad hacía el fascinante mundo de la comunicación no verbal.

Curiosamente hablar de C.N.V. en la escritura parece llamativo, pero todos sabemos que una simple nota, un correo electrónico, carta, un post en facebook o twitter, pueden transmitir ironías y ciertas entonaciones, similares a las que se pueden hacer de forma verbal. Tan simple como usar mayúsculas, itálica o subrayado, determinan un modo de matizar o remarcar la importancia de lo que queremos comunicar.

La curiosidad de descifrar el poder y la fuerza de los gestos, también puede ser de gran utilidad, en todos los campos de nuestra vida. Por ejemplo:

Los brazos cruzados, nos hacen percibir, cierta actitud a la defensiva, o  al pasar los brazos por detrás de la cabeza, estamos diciendo más o menos “necesito una siesta”

Las manos, son otro punto del cuerpo que dicen mucho de nosotros, por ejemplo:

Las manos frotándose con las palmas, aparentan impaciencia, deseo de empezar algo, estado de ánimo eufórico, deseos de conseguir lo que llevamos en mente.

Las manos que se “enjabonan”, las que frotan una a la otra (como enjabonándose), indican desconfianza, susceptibilidad, cierto escepticismo.

Las manos entrelazadas por los dedos, indican tranquilidad, receptividad, estado de ánimo relajado.

Las manos que juegan con un clip, bolígrafo… denotan cierto grado de intranquilidad, nerviosismo.

Las manos en el bolsillo: desconfianza, distancia, timidez.

La sonrisa y la mirada, abre o cierra puertas. La mirada directa, franca, junto con la sonrisa natural, predisponen a nuestro interlocutor. Mejora sin lugar a dudas la comunicación, nos hace cercanos, cordiales, asequibles.

La comunicación no verbal aclara, despeja dudas, cuando a nuestro entender no hay congruencia entre lo que oímos de las palabras que salen de la boca de nuestro interlocutor  y lo que sus gestos, miradas, expresiones… nos hacen percibir. A veces las palabras dicen una cosa, y los gestos comunican otra bien distinta.

Espero con estos simples ejemplos y seguramente conocidos por vosotros, haber alentado vuestra curiosidad por conocer mejor, el significado de las palabras silenciosas, que junto con la imagen, reflejan de alguna manera, rasgos importantes de nuestra personalidad.

Un saludo

Gina Murillo

No Comments

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Viaje interior…La mirada y su atracción…