Imagen sugerente: no nos engañemos…

Imagen sugerente: no nos engañemos…

Imagen sugerente: no nos engañemos, a menudo las cosas no son lo que parecen…

Después de publicar mi primer libro sobre la comunicación no verbal y de reflexionar sobre la fascinante comunicación entre nosotros, la familia humana, decidí inmiscuirme entre los entresijos de las emociones, protagonistas indiscutibles, de nuestra existencia.

Esas emociones, que juegan un decisivo rol en la percepción de la comunicación, esa comunicación que a veces presenta diferentes rostros; esa comunicación, que en ocasiones, se muestra enigmática, solapada y en otras sincera y franca.

Decidí ahondar entre las extrañas, secretas y en ocasiones inexplicables, emociones, a través, de las miradas cómplices o distantes; entre las sonrisas genuinas o falsas; entre los gestos y las expresiones; y como no, entre los tonos de voz que indican, a los que nos conocen un poquito, cuando tu “hola” es diferente.

Toqué fondo y me topé con los sentimientos, que son ni más ni menos que el resultado de las emociones. Me rocé con esos sentimientos, capaces de discernir, comprender, diferenciar; o al contrario, enmascarar, ocultar, disfrazar, nuestra propia realidad.

Una realidad que en muchas ocasiones, la comunicación no verbal es la encargada de detectar. Soy de la opinión, que la comunicación no verbal, esas palabras silenciosas que suben de volumen, abren una rendija a nuestro interior, dejan al aire emociones, sentimientos y que mediante su propio conocimiento, la observación, la puesta en práctica del sexto sentido… “La intuición”, podemos interpretar, vislumbrar mejor, lo que es, o parece ser.

Yo con éste mi nuevo libro: ¿Esperar qué? Si todo está en ti, he intentado entreabrir un resquicio hacia mi interior, profundizar, analizar los secretos que la comunicación no verbal nos grita a voces, y como no, hacerme reflexiones en voz alta, no carentes de interrogantes. No me preguntes ¿por qué?, pero parece ser que es éste mi signo ortográfico favorito. Bueno quizá sea porque me encanta el reto, la magia de las emociones propias y ajenas.

Me encanta la curiosidad, es ella, la que alerta mi imaginación; la que se encarga de comunicarme que la vida está en constante movimiento. Quizá sea ella, la curiosidad, la que curiosamente revela que cada uno actúa de un modo diferente ante la misma circunstancia. La que me lleva a observar, a pensar, que nadie es raro. Probablemente porque cada uno de nosotros somos únicos.

Quizá, sea ésta otra razón, la que me lleva a obtener como respuestas más interrogantes en este incesante viaje, cuyo destino, la vida, en sus numerosas escalas te avisa de que vivir es un verbo de acción…

Cuando creí que tenía respuestas, hallé en ellas más preguntas…

¿A ti no te pasa también?

Si te apetece leer más sobre emociones y comunicación no verbal, “MI LIBRO ¿ESPERAR QUÉ? SI TODO ESTÁ EN TI, está a la venta en “amazon.es, en amazon.com”

Saludos

Gina Murillo

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Gina Murillo, el arte de la comunicación no verbal

Edición tapa blanda EUR 9,83
Edición Kindle $2.99
 

¿Esperar qué? Si todo está en ti: Comunicación no verbal. Emociones [Tapa blanda]

Gina Murillio Benedicto (Autor)

 

Reseña del editor

Yo con éste, mi nuevo libro: ¿Esperar qué? Si todo está en ti, he intentado entreabrir un resquicio hacia mi interior, profundizar, analizar, los secretos que la comunicación no verbal nos grita a voces, y como no, hacerme reflexiones en voz alta, no carentes de interrogantes. No me preguntes ¿por qué?, pero parece ser que es éste, mi signo ortográfico favorito. Bueno, quizá sea porque me encanta el reto, la magia de las emociones propias y ajenas. Me encanta la curiosidad, es ella, la que alerta mi imaginación; la que se encarga de comunicarme que la vida está en constante movimiento. Quizá sea ella, la curiosidad, la que curiosamente revela que cada uno actúa de un modo diferente ante la misma circunstancia. La que
me lleva a observar, a pensar, que nadie es raro. Probablemente porque cada uno de nosotros somos únicos. Quizá, sea ésta otra razón, la que me lleve a obtener como respuestas, más interrogantes en este incesante viaje, cuyo destino, la vida, en sus numerosas escalas, te avisa de que vivir es un verbo de acción. Asimismo, te comunica que tu relación, tu fuerza, en definitiva, tu existencia, hay que vivirla y no sólo imaginarla. Esas mismas escalas, son las que te enseñan, que la alegría es una buena compañera y que es su compañía, la que te proporciona sensaciones de bienestar, de paz, de sosiego, de armonía. Esas paradas, te recuerdan que tu vida no depende de si alguien viene o se va; te recuerdan que el único protagonista de tu vida eres tú. Te recuerdan que tomar el riesgo de ser tú mismo es apasionante. Te recuerdan que el desafío de la reinvención proporciona un subidón de adrenalina que te hace vibrar. Te recuerdan al fin, que tú eres el único propietario de esa llave mágica, capaz de abrir todas las estancias de tu existencia, y que por nada del mundo puedes dejarla escapar. Esas señales, esas voces que se desgañitan avisándote –avisándome– de que todos los trayectos de tu vida tienen un gran interés, pero que algunas veces mi sordera interior, no me permite escucharlas y los paso por alto. Sin embargo, otras, resuenan como un eco en mi interior, evocando a mi poder de decisión: elijo vivir por y no por casualidad. Elijo hacer cambios en lugar de tener excusas. Elijo estar alegre y no amargado. Elijo autoestima y no victimismo. Ese viaje a través del aprendizaje, en el que guardar el equilibrio, ayuda a soportar sin sobresaltos los contratiempos y enigmas cotidianos, en el que las respuestas, presumiblemente, caen a cuentagotas. En ocasiones, ese dosificador te hace recapitular e invocar a la paciencia. Una lección que tenemos que aprender desde el inicio de nuestros días… Practicar la paciencia cuesta lo suyo. Ese goteo lento de respuestas que te indican que, aunque digamos que estamos motivados para hacer un cambio, ello no significa que el cambio se produzca inevitablemente. Tenemos que encomendarnos a la infalible, costosa e ignorada… Perseverancia. Cuando creí que tenía respuestas, hallé en ellas más preguntas… ¿A ti no te pasa también? ¿Esperar qué? Si todo está en ti.

Biografía del autor

Nacida en Valencia, España. Universidad de Valencia. Dedicada al mundo de la moda , la imagen y venta en una cadena de boutiques. Actualmente, impartiendo cursos dedicados al estudio de la comunicación personal, como método para lograr un mayor conocimiento y desarrollo en el ámbito personal, social y professional. Gina Murillo 2014


 

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