Feedback: comunicación no verbal

Feedback: comunicación no verbal

Blog feedback3Blog feedback3 En el ámbito de la comunicación, el feedback es la capacidad de un emisor para recoger reacciones de los receptores y modificar su mensaje, de acuerdo con lo recogido

Hay varias condiciones que hacen la comunicación no verbal más difícil de controlar que la verbal. Uno de los motivos de esta dificultad es la “imposibilidad” de recibir un feedback completo acerca de nuestra ejecución no verbal. Cuando hablamos en voz alta, “nos oímos” a nosotros mismos de manera muy parecida a la que nos oye nuestro interlocutor: así podemos hacernos una idea bastante precisa del resultado de nuestra vocalización e imaginar el efecto que causa en el otro. En cambio, nunca podemos ver la cara que nosotros mismos ponemos, o el modo en que miramos, a no ser que nos encontremos ante un espejo. Sin duda, recibimos una cierta retroalimentación (feedback) de nuestra conducta no verbal porque hay partes de nuestro cuerpo, como la gesticulación manual, que sí podemos ver, y también a través de las sensaciones que nos transmiten los músculos faciales, pero son señales informativas de naturaleza muy distinta a la imagen visual que está percibiendo nuestro interlocutor, o desde una perspectiva muy diferente. Podríamos decir que la información que recibimos acerca de nuestra propia conducta no verbal es una información de “mala calidad”, que nos dificulta mucho hacernos una idea precisa del resultado.

Otros de los rasgos que hacen la conducta no verbal difícil de controlar es su “densidad”. Emitimos mensajes no verbales simultáneamente por muchos canales, a diferencia de los verbales, que se emiten secuencialmente y por un único canal: la voz.

Estar pendiente a la vez del control de todos los elementos que constituyen lo que hemos llamado comunicación no verbal es prácticamente una tarea imposible, sobre todo si tenemos en cuenta que con frecuencia son gestos o señales muy fugaces,  y muy pequeños.

Otra causa de esta dificultad es que la comunicación no verbal, a diferencia de la verbal, es un “proceso continuo”, siempre transmite información positiva. Si queremos no transmitir un mensaje verbalmente, nos basta con no hablar. Pero no podemos no poner una cara determinada, o no tener una apariencia física. Esto hace que sea imposible no comunicarse por medios no verbales.

Estas son razones de peso que evidencian, la dificultad de controlar y manipular deliberadamente, la comunicación no verbal.  Hay otro rasgo que la lleva a considerar más auténtica y reveladora, y es que tiene a la vez un código menos preciso y más universal que la comunicación verbal.

“Ningún mortal puede guardar un secreto: si los labios son mudos hablan los gestos”

Sigmun Freud

¿Ser o Parecer? Comunicación no verbal

Un saludo

Gina Murillo

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Gina Murillo, el arte de la comunicación no verbal

Edición tapa blanda EUR 9,83
Edición Kindle $2.99
 

¿Esperar qué? Si todo está en ti: Comunicación no verbal. Emociones [Tapa blanda]

Gina Murillio Benedicto (Autor)

 

Reseña del editor

Yo con éste, mi nuevo libro: ¿Esperar qué? Si todo está en ti, he intentado entreabrir un resquicio hacia mi interior, profundizar, analizar, los secretos que la comunicación no verbal nos grita a voces, y como no, hacerme reflexiones en voz alta, no carentes de interrogantes. No me preguntes ¿por qué?, pero parece ser que es éste, mi signo ortográfico favorito. Bueno, quizá sea porque me encanta el reto, la magia de las emociones propias y ajenas. Me encanta la curiosidad, es ella, la que alerta mi imaginación; la que se encarga de comunicarme que la vida está en constante movimiento. Quizá sea ella, la curiosidad, la que curiosamente revela que cada uno actúa de un modo diferente ante la misma circunstancia. La que
me lleva a observar, a pensar, que nadie es raro. Probablemente porque cada uno de nosotros somos únicos. Quizá, sea ésta otra razón, la que me lleve a obtener como respuestas, más interrogantes en este incesante viaje, cuyo destino, la vida, en sus numerosas escalas, te avisa de que vivir es un verbo de acción. Asimismo, te comunica que tu relación, tu fuerza, en definitiva, tu existencia, hay que vivirla y no sólo imaginarla. Esas mismas escalas, son las que te enseñan, que la alegría es una buena compañera y que es su compañía, la que te proporciona sensaciones de bienestar, de paz, de sosiego, de armonía. Esas paradas, te recuerdan que tu vida no depende de si alguien viene o se va; te recuerdan que el único protagonista de tu vida eres tú. Te recuerdan que tomar el riesgo de ser tú mismo es apasionante. Te recuerdan que el desafío de la reinvención proporciona un subidón de adrenalina que te hace vibrar. Te recuerdan al fin, que tú eres el único propietario de esa llave mágica, capaz de abrir todas las estancias de tu existencia, y que por nada del mundo puedes dejarla escapar. Esas señales, esas voces que se desgañitan avisándote –avisándome– de que todos los trayectos de tu vida tienen un gran interés, pero que algunas veces mi sordera interior, no me permite escucharlas y los paso por alto. Sin embargo, otras, resuenan como un eco en mi interior, evocando a mi poder de decisión: elijo vivir por y no por casualidad. Elijo hacer cambios en lugar de tener excusas. Elijo estar alegre y no amargado. Elijo autoestima y no victimismo. Ese viaje a través del aprendizaje, en el que guardar el equilibrio, ayuda a soportar sin sobresaltos los contratiempos y enigmas cotidianos, en el que las respuestas, presumiblemente, caen a cuentagotas. En ocasiones, ese dosificador te hace recapitular e invocar a la paciencia. Una lección que tenemos que aprender desde el inicio de nuestros días… Practicar la paciencia cuesta lo suyo. Ese goteo lento de respuestas que te indican que, aunque digamos que estamos motivados para hacer un cambio, ello no significa que el cambio se produzca inevitablemente. Tenemos que encomendarnos a la infalible, costosa e ignorada… Perseverancia. Cuando creí que tenía respuestas, hallé en ellas más preguntas… ¿A ti no te pasa también? ¿Esperar qué? Si todo está en ti.

Biografía del autor

Nacida en Valencia, España. Universidad de Valencia. Dedicada al mundo de la moda , la imagen y venta en una cadena de boutiques. Actualmente, impartiendo cursos dedicados al estudio de la comunicación personal, como método para lograr un mayor conocimiento y desarrollo en el ámbito personal, social y professional. Gina Murillo 2014


 

La actitud corporal tiene voz propiaLos girasoles, han dejado de mirar al sol