Burbuja: en sentido figurativo es la situación de la persona que se aisla del mundo que le rodea

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Burbuja: en sentido figurativo es la situación de la persona que se aisla del mundo que le rodea

Burbuja: en sentido figurativo es la situación de la persona que se aísla del mundo que le rodea

Comprendí que necesitaba concederme un respiro. Tomar distancia del mundo activo que me rodeaba, lo consideraba más que necesario. Quería disfrutar de ese arte supremo de saber parar, de no actuar y limitarme a observar. Decidí meterme en un gran globo transparente e insonorizado y vagar por lugares comunes. Quería experimentar, que aunque en ocasiones, creemos que sin emitir una sola palabra conseguimos ser invisibles, esto era imposible.

Quizá el lugar que más despertó mi interés para tratar de descifrar, mediante la observación, lo que a mi entender era uno u otro, fue el metro de una gran ciudad. Cada día encontraba personas de diferentes  culturas, razas, edades, lenguas… pero todas ellas tenían algo en común: el lenguaje silencioso. Este lenguaje que sube de volumen mediante los gestos, miradas, sonrisas, movimientos corporales… expresando sin querer, inconscientemente: actitudes, situaciones, emociones, sentimientos… de un modo diferente, y ello les hacía únicos. Es cómo observar obras de arte, que aunque formen parte de una escuela o estilo común, siempre hay un trazo que las hace distintas y por lo tanto únicas.

Ser o parecer hay veces que pretendemos vivir en una burbuja huyendo de la realidad y esta nos persigue

En esta primera parada del periplo, fue muy curioso detenerme a analizar cómo un simple tintineo de los dedos sobre los objetos, denotaba cierta impaciencia por llegar al destino, o el no parar de mover unos pies, un cierto nerviosismo o inquietud, o ese modo especial de atusarse el pelo para sentirse más presentable, o esas manos sujetándose la cabeza, cómo diciendo menudo día difícil me espera hoy. O cuando notas que el pasajero que llevas al lado, por un simple movimiento corporal o una mirada de refilón intenta entablar una conversación. O el que simplemente se quiere aislar, como era mi caso, (envuelto en la privilegiado esfera, transparente e insonorizada), sacando un libro para leer o simplemente jugar con el teléfono de última generación. Debemos tener muy presente, que la comunicación oral, es cada vez más escasa. Quizá sea el momento de la historia que más comunicación exista, todos sabemos dónde están nuestros allegados en todo momento. Estamos contando paso a paso nuestros pequeños o grandes acontecimientos en todas las redes sociales, pero el bis a bis, el tú a tú, el mirarse directamente a los ojos, es cada vez menos frecuente. Con lo que pararme a observar a mis iguales, sin sentirme observado fue todo un lujo.

Continuando mi tour, la siguiente parada obligada fue un restaurante. Aprendí tanto de la comunicación humana… observé cómo ciertas personas nunca se relajan, que devoran la comida, sin saborear, por el simple hecho de llevarse algo a la boca. Otros con miradas perdidas, sin ver lo que tenían alrededor, otros que reían abiertamente, disfrutando del momento presente y otros que al llegar la cuenta se echaban la mano al cuello o se mesaban los cabellos en señal de agobio, hasta observar que su tarjeta había sido aceptada, (después Dios dirá), y todas estas situaciones de estrés, bienestar, felicidad o agobio las percibí sin escuchar una sola palabra. Esto no es nada excepcional, todos absolutamente todos, podemos conocernos un poco mejor sin mediar una palabra.

Pues esto amigos, es ni más ni menos la comunicación no verbal, pequeñas historias cotidianas del mundo que nos rodea que somos capaces de captar a través de esas palabras silenciosas, que en ocasiones suben de volumen y dejan al aire: sensaciones, emociones, sentimientos y actitudes.

Conocer mejor la comunicación no verbal, observar más a nuestros semejantes, ser conscientes de que sin emitir una palabra comunicamos, y practicar el sexto sentido (la intuición), nos ayudará a descifrar con más seguridad, lo real de lo ficticio, al que es, o parece, en fin,  emprenderemos la gran aventura interior de “SER O PARECER».

¿Cuántas veces hemos querido ser invisibles creyendo que sin emitir una palabra lo conseguíamos? Pues esto es imposible

¿Ser o Parecer? ? El arte de la comunicación no verbal

Un saludo

Gina Murillo

2 Comments

  • Zoraida de Verastegui on 31 mayo, 2014

    Conocer mejor la comunicación no verbal, observar más a nuestros semejantes, ser conscientes de que sin emitir una palabra comunicamos, y practicar el sexto sentido (la intuición), nos ayudará a descifrar con más seguridad, lo real de lo ficticio, al que es, o parece, en fin, emprenderemos la gran aventura interior de “SER O PARECER”.

  • Gina Murillo on 4 junio, 2014

    Gracias Zoraida, por dedicarme tu tiempo

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Gina Murillo, el arte de la comunicación no verbal

Edición tapa blanda EUR 9,83
Edición Kindle $2.99
 

¿Esperar qué? Si todo está en ti: Comunicación no verbal. Emociones [Tapa blanda]

Gina Murillio Benedicto (Autor)

 

Reseña del editor

Yo con éste, mi nuevo libro: ¿Esperar qué? Si todo está en ti, he intentado entreabrir un resquicio hacia mi interior, profundizar, analizar, los secretos que la comunicación no verbal nos grita a voces, y como no, hacerme reflexiones en voz alta, no carentes de interrogantes. No me preguntes ¿por qué?, pero parece ser que es éste, mi signo ortográfico favorito. Bueno, quizá sea porque me encanta el reto, la magia de las emociones propias y ajenas. Me encanta la curiosidad, es ella, la que alerta mi imaginación; la que se encarga de comunicarme que la vida está en constante movimiento. Quizá sea ella, la curiosidad, la que curiosamente revela que cada uno actúa de un modo diferente ante la misma circunstancia. La que
me lleva a observar, a pensar, que nadie es raro. Probablemente porque cada uno de nosotros somos únicos. Quizá, sea ésta otra razón, la que me lleve a obtener como respuestas, más interrogantes en este incesante viaje, cuyo destino, la vida, en sus numerosas escalas, te avisa de que vivir es un verbo de acción. Asimismo, te comunica que tu relación, tu fuerza, en definitiva, tu existencia, hay que vivirla y no sólo imaginarla. Esas mismas escalas, son las que te enseñan, que la alegría es una buena compañera y que es su compañía, la que te proporciona sensaciones de bienestar, de paz, de sosiego, de armonía. Esas paradas, te recuerdan que tu vida no depende de si alguien viene o se va; te recuerdan que el único protagonista de tu vida eres tú. Te recuerdan que tomar el riesgo de ser tú mismo es apasionante. Te recuerdan que el desafío de la reinvención proporciona un subidón de adrenalina que te hace vibrar. Te recuerdan al fin, que tú eres el único propietario de esa llave mágica, capaz de abrir todas las estancias de tu existencia, y que por nada del mundo puedes dejarla escapar. Esas señales, esas voces que se desgañitan avisándote –avisándome– de que todos los trayectos de tu vida tienen un gran interés, pero que algunas veces mi sordera interior, no me permite escucharlas y los paso por alto. Sin embargo, otras, resuenan como un eco en mi interior, evocando a mi poder de decisión: elijo vivir por y no por casualidad. Elijo hacer cambios en lugar de tener excusas. Elijo estar alegre y no amargado. Elijo autoestima y no victimismo. Ese viaje a través del aprendizaje, en el que guardar el equilibrio, ayuda a soportar sin sobresaltos los contratiempos y enigmas cotidianos, en el que las respuestas, presumiblemente, caen a cuentagotas. En ocasiones, ese dosificador te hace recapitular e invocar a la paciencia. Una lección que tenemos que aprender desde el inicio de nuestros días… Practicar la paciencia cuesta lo suyo. Ese goteo lento de respuestas que te indican que, aunque digamos que estamos motivados para hacer un cambio, ello no significa que el cambio se produzca inevitablemente. Tenemos que encomendarnos a la infalible, costosa e ignorada… Perseverancia. Cuando creí que tenía respuestas, hallé en ellas más preguntas… ¿A ti no te pasa también? ¿Esperar qué? Si todo está en ti.

Biografía del autor

Nacida en Valencia, España. Universidad de Valencia. Dedicada al mundo de la moda , la imagen y venta en una cadena de boutiques. Actualmente, impartiendo cursos dedicados al estudio de la comunicación personal, como método para lograr un mayor conocimiento y desarrollo en el ámbito personal, social y professional. Gina Murillo 2014


 

La intuición: un atajo hacia tus metasLa frustración: una emoción que perjudica seriamente la comunicación no verbal